miércoles, 4 de junio de 2008


Fidelidad por Veracruz
Fidel Herrera Beltrán
"La tercera vía": alternativa para el federalismo energético
Organización Editorial Mexicana
4 de junio de 2008
Hace pocas semanas, en este mismo espacio, comenté que había mucha confusión, a nivel nacional, en torno a la reforma energética. Dije, también, que era imperativa e impostergable para impulsar el desarrollo de México y reiteré que la privatización debía quedar fuera de cualquier consideración.Así fue como hace casi una semana, el jueves 29 de mayo, presenté en el Senado de la República una iniciativa de reforma que, por su contenido y características, se alejan de la polémica, constituyendo una verdadera "tercera vía" en el debate nacional."La tercera vía" en materia petrolera parte de la convicción de impulsar una reforma energética que esté orientada a defender el petróleo y el gas de la nación y armonizar el desarrollo de las regiones, de los veracruzanos y de los mexicanos. Que quede claro. Estamos diciendo: ¡Sí queremos reforma!Pero queremos una tercera vía que promueva un Desarrollo Regional con equidad y justicia, que revierta la incongruencia de Estados ricos en energéticos, pero que padecemos grandes pasivos sociales.En Veracruz se localizan 5 mil 421 pozos en producción y desarrollos y 5 mil pozos marginales obturados, 11 de un total de 12 de las compañías de plataformas asentadas en el país, los complejos petroquímicos Morelos, Pajaritos, Cangrejera, Cosoleacaque y Escolín, la refinería Lázaro Cárdenas de Minatitlán, en proceso de reconfiguración, instalaciones del Instituto Mexicano del Petróleo y una parte muy importante de la industria de proveeduría y construcción de este sector energético.Desde 1908, Veracruz aporta con gran generosidad hidrocarburos para el desarrollo de la nación y, también, afronta cotidianamente las externalidades negativas de esa industria. Padecemos las afectaciones en la vida y en la salud de nuestros habitantes, con el deterioro del ambiente y de la infraestructura carretera y agropecuaria.La propuesta de reforma que hacemos busca incorporar a los estados que contribuyen en la producción de hidrocarburos (Campeche, Tabasco y Tamaulipas) e igualmente a Chiapas (generador de energía hidroeléctrica), Coahuila (con su reserva de carbón y con importante producción de gas); San Luis Potosí, también con presencia en el sector, al igual que Nuevo León, Guanajuato, Hidalgo y Oaxaca.Nuestro esquema postula un "federalismo de la energía", en el que sea explícito el compromiso de promover el desarrollo de las regiones productoras: impulsar su progreso, combatir su pobreza y promover su sustentabilidad en consonancia con el desarrollo del resto de la República.La "tercera vía" valora la iniciativa presentada por el Ejecutivo federal y considera otras propuestas, con la intención de alejarnos de la polarización que, a veces, pareciera dominar el debate.Entre otras cosas, planteamos crear entidades públicas de servicios de orden paraestatal, que concurran a las actividades de la cadena productiva, en asociación regulada con las propias subsidiarias de Pemex.La asociación, sería para aprovechar sólo los pozos obturados en campos marginales, no explotados, debido a que en su oportunidad hubo limitaciones tecnológicas o de asignación de recursos presupuestales.Hay referentes obligados que debemos tener en cuenta: la experiencia exitosa de Noruega, Brasil y Cuba, entre otros, donde el petróleo y el gas son públicos, pero las asociaciones con los particulares se desarrollan respetando la independencia y soberanía.Veracruz y otros Estados se asociarían en la creación de una empresa estatal prestadora de servicios a la industria petrolera, invertiría en capital humano y desarrollaría la infraestructura necesaria para el mantenimiento y operación de pozos rehabilitados.El potencial productivo de los pozos cerrados de Veracruz, sin contar los de Tabasco, es de aproximadamente 50 mil barriles diarios, es decir, 18 millones 200 mil barriles anuales. A precios actuales del petróleo, este emprendimiento significaría más de mil 800 millones de dólares al año.Debo también señalar que Pemex es una empresa líder en México y en América Latina. Una de las empresas petroleras más grandes del mundo. Para mantener esta posición de privilegio, Pemex tiene que transformarse y hacer de la innovación tecnológica y administrativa, el motor de su crecimiento.Lo dije ante el Foro del Senado de la República y aquí lo repito, sin innovación, cualquier empresa está condenada a perder el liderazgo. Y, sin el liderazgo de Pemex, el lugar de México en el mundo está en riesgo. No podemos permitir que esto ocurra.Hoy tenemos una oportunidad histórica irrepetible para consolidar a Pemex como una industria petrolera exitosa, transparente, moderna y que, en un marco de auténtico federalismo, atienda sus pasivos ambientales y contribuya al desarrollo social de los estados productores, así como para toda la nación.En verdad, es absurdo que importemos gasolina, gas y fertilizantes, cuando en las entrañas de nuestro suelo tenemos todos los componentes para producirlos y contamos con la capacidad tecnológica y humana para su transformación.La "tercera vía" que planteamos podría construir acuerdos, impulsar el desarrollo y la prosperidad, contribuir a la soberanía energética, teniendo en cuenta los imperativos de responsabilidad social y compromiso ambiental.No se trata de traer del exterior a los monopolios en materia energética, sino de incentivar y atraer al capital nacional, bajo un sistema regulatorio claro y transparente.Lo peor que puede ocurrirnos en este tema vital para México, es que nos quedemos como estamos. Por ello, estoy convencido de que la nuestra es una alternativa moderna, con amplio respaldo. Es una reforma posible, porque nace de un Estado productor dispuesto a consolidar su participación como un actor comprometido con el desarrollo de las generaciones del presente y del futuro.

No hay comentarios: