DE VERACRUZ PARA EL MUNDO
TRAS LA PUERTA DEL PODERRoberto Vizcaíno11/Febrero/2009
Cuando Slim apanicó a Calderón
Pues cómo no se iban a incomodar y apanicar Calderón y sus pequeños colaboradores, quienes inmediatamente se pintaron la cara, sacaron sus arcos y flechas y se fueron a cortarle la cabellera al poderoso empresario, quien seguramente ha de estar muerto… pero de la risa.
Carlos Slim llegó anteayer ante diputados, senadores, funcionarios, intelectuales y medios para decir lo que cree, piensa y sabe de la realidad mexicana y, como un cazador involuntario, le pegó de lleno con sus criticas, opiniones y propuestas al presidente Felipe Calderón.
Con su exaltación, buen ánimo e inmejorables pronósticos desinflados, hundidos, Calderón y su equipo entraron en pánico.
Y entonces se fueron a declararle la guerra pública, mediática, al segundo hombre más rico del mundo y al empresario más prominente dentro de nuestra singular república.
En esa decisión tomada a botepronto, de emergencia, desde la oficina central de Los Pinos se designó al secretario del Trabajo, al expriísta Javier Lozano como el kamikaze que dentro del primer círculo presidencial debería lanzarse contra Slim a recuperar el honor y la confianza pública hecha trizas por los comentarios del megaempresario.
Pero, ¿qué dijo, opinó, comentó Slim que apanicó tanto a Calderón?
Veamos. Primero habría que aclarar que el foro “México ante la crisis: ¿qué hacer para crecer?”, ideado y propuesto por Manlio Fabio Beltrones, coordinador de los senadores del PRI, tiene como propósito que los llamados factores de la producción, la sociedad, el gobierno, la intelectualidad y la academia hagan una examen de la realidad mexicana y, a partir de eso, presenten propuestas y asuman compromisos para superar la crisis y relanzar a México hacia el desarrollo.
Dentro de este esquema han participado ahí los expresidentes Felipe González (de España), Julio María Sanguinetti (de Uruguay), Ricardo Lagos (de Chile) y el exprimer ministro socialista de Italia, profesor Romano Prodi, así como con el secretario de Hacienda Agustín Carstens y el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, además de líderes sindicales, rectores de universidades, intelectuales, académicos y empresarios.
Antes que Slim, los comentarios de Guillermo Ortiz en ese foro provocaron una fuerte reacción de parte de Calderón y los suyos.
Pero, bueno, hay que entender que el caso de Slim es especial, por decirlo de alguna forma. Frente a un gobierno sin personajes predominantes, sin funcionarios dotados de carisma o con prestigio que provoque respeto público como ocurría en el pasado priísta; sin interlocutores dentro del ámbito del poder económico como lo fue en su momento el connotado empresario Juan Sánchez Navarro, a quien se le consideró durante muchos años como “el ideólogo” del sector privado, los comentarios de Carlos Slim caen hoy como una pesada loza sobre los hombres del poder y en el ánimo de la opinión ciudadana.
Ese es el eje del contra-ataque calderonista. Eso lo dijo claramente el propio Lozano en varias de las entrevistas que dio para intentar contrarrestar infructuosamente lo expresado por Slim.
“… lo que yo sí quisiera es que cobrara conciencia que sus declaraciones, cada vez que él habla, son de ocho columnas y si no ve los periódicos del día de hoy (ayer)… todos los titulares se refieren a este, digamos, escenario catastrófico que está vislumbrando el hombre más poderoso de México, el mejor empresario que tenemos, el segundo hombre más rico del planeta... y claramente debe tener conciencia de que (la suya) no es una declaración más, ni un pronóstico más, que realmente sí pueden tener impacto en las inversiones, en el empleo y en el ánimo de la gente y lo que no podemos permitir, es que una crisis económica se convierta en una crisis de confianza, una crisis de valores y que nos caigamos todos al piso... ", reveló Lozano.
Pero, entonces, ¿qué dijo Slim que les produjo tanto miedo… y enojo?
“No quiero ser catastrofista, pero hay que prepararse para prever y no estar viendo las consecuencias después, y estar llorando.
“Yo creo que, como hicimos en 1931, hay que retomar nuestras decisiones, hay que ver qué modelo necesitamos tener, cómo debe operar, cómo vamos a salir de esta crisis. Tenemos que salir más fuertes de esta crisis. ¿Cómo? Creando capital humano y físico. Si tenemos un buen capital físico, el capital humano va a ser muy importante”.
Es obvio que Slim señaló aquí que el modelo actual en que se opera en México no sirve y que debe ser reformado, reorientado y reconducido.
“Se impulsa mucho el empleo a través de las Pymes (pequeñas y medianas industrias), todos sabemos eso… Pero también hay que atender nuestro sector agropecuario… un poco descuidado y, por supuesto, la infraestructura. Y lo más rápido, más efectivo y (lo) que genera mayor empleo (es) la construcción misma de la infraestructura… su mantenimiento. P
“Para eso no hay que esperar el plan, el proyecto, la ingeniería, ni el derecho de vía, ni tal… Ése se hace de un día a otro”.
En este punto el poderoso empresario descobija a Calderón, su equipo y su gobierno. Primero advierte en qué sector industrial se produce el mayor empleo, segundo desvela que el campo está descuidado y tercero, indica que no hay que dar a conocer tantos planes anticrisis, que lo único que hay que hacer es aplicar el enorme presupuesto aprobado en obras, en la creación y mantenimiento de infraestructura.
Y se va a fondo cuando indica por dónde se puede comenzar:
“Las escuelas… hay 30 mil escuelas en mal estado. Hay que arreglarlas, modernizarlas, llevar ventanas, baños, techos, pintura… (escuelas) que están realmente en deplorables condiciones; igual hacerlo en los hospitales, en los centros de salud, en las oficinas de gobierno, en las zonas arqueológicas, cuidando la biodiversidad, el ambiente, etcétera.
“Creo que hay una capacidad brutal en México para crear empleo intensivo, con muy poco dinero, y por supuesto, hay que buscar la combinación del capital público y privado para impulsar aquellos proyectos que lo justifiquen de esa forma. Creo que tenemos que buscar salir, como decía, más fuertes de esto”.
Luego le entra de lleno a otros de los tabues de Calderón y su círculo en el poder:
“Yo creo que, además, en estos últimos años, hemos hecho chica a la clase media, la hemos afectado mucho… porque no tienen ingreso, la gente no tiene ingreso. La tercera parte de los estudiantes de la UNAM viven con un ingreso familiar de cuatro salarios mínimos, que hoy son 400 dólares..., eso no es ingreso. Necesitamos mejorar el empleo y el ingreso de la gente.
“Se discute muchas veces entre riqueza e ingreso. No que la riqueza sea privada, colectiva, pública; tiene que manejarse con eficacia para crear más riqueza, y su fruto, que es el ingreso; tiene que tener una mejor distribución del ingreso”.
Y de ahí al otro gran tabú, el de la modernización educativa:
“Sin duda, una de las formas de mejorar la distribución del ingreso es con educación, es con empleo, y buen empleo. La educación no solamente tiene la ventaja de formar capital humano, sino que es mejor oferta. El que tiene buena educación tiene mayores alternativas de trabajo”.
Finalmente se mete con el gran escollo nacional que es, sin duda, la peor de las ineficiencias del Gobierno de México: la ineficiencia del sistema de recaudación fiscal:
“Yo creo que hay que buscar, sin duda, los capitales nacionales fuertes y competitivos, que (compitan) al tú a tú con las trasnacionales, crear más riqueza pública y que no se usen los monopolios del Estado (como ocurre en el caso de PEMEX, de dónde sale el 40 por ciento del presupuesto de Egresos) para sustituir la recaudación fiscal. Que no se suba la energía como se ha estado haciendo para recaudar fiscalmente. Que no se use la gasolina para recaudación fiscal. Ese acuerdo debe estar aparte. Deben ser empresas que se manejen con autonomía y fuera del presupuesto, para evitar que cuando se autoriza un ingreso no se sube un punto en la red o tal o tal y se le suben los precios y se tiene esa recaudación.
Por último, les quiero decir aquí, como hay varias cosas que han tenido que ver. Lo que dicen los Estados Unidos dicen: vaya a América. Compra en América. El ministro Sebastián, de la industria española dice: "ya hay algo que nuestros senadores pueden hacer por su país, que es apostar por España, por nuestros productos, nuestra industria y nuestros servicios". Apostar por nosotros mismos. Está empezando a haber un nacionalismo económico para el consumo de Estados Unidos. Ojalá y para nosotros no sea "sell-México", "vendamos México".
Concluyó Slim su intervención con una rápida síntesis de los problemas de México: “las razones principales, las más problemáticas, los factores de atraso de México, es la ineficiencia de la burocracia gubernamental; la corrupción; la inadecuada infraestructura, las regulaciones restrictivas, regulaciones de impuestos, el nulo acceso al financiamiento, y el crimen y robo, la inadecuada educación de la fuerza de tarea”.
Pues cómo no se iban a incomodar y apanicar Calderón y sus pequeños colaboradores, quienes inmediatamente se pintaron la cara, sacaron sus arcos y flechas y se fueron a cortarle la cabellera al poderoso empresario, quien seguramente ha de estar muerto… pero de la risa.
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