
DE VERACRUZ PARA EL MUNDO
PROSA APRISAArturo Reyes Isidoro18/Junio/2008
¿La carta “fuerte” y única que tiene el PAN?
Una crítica tengo que hacer hoy a la dirigencia estatal de mi partido, el PRI: que hasta ahora no haya publicado –mínimo– un desplegado público agradeciendo al PAN, que es decir al diputado local Víctor Alejandro Vázquez Cuevas, “El Pipo”, que abiertamente, el domingo que pasó, 16 de junio, haya destapado a su precandidato y seguro candidato a la gubernatura del estado en 2010.
Tengo mis razones para hacerle ese reproche a mi amigo y correligionario José Yunes Zorrilla: el PAN, a dos años de distancia o con años de anticipación, muestra y nos muestra hasta donde llega o de qué tamaño es su debilidad, tanto que han tenido que cifrar sus esperanzas en una sola carta, harto conocida ya por los veracruzanos.
Según refieren las crónicas periodistas, el domingo “El Pipo” no sólo dio la bienvenida al director general del ISSSTE Miguel Ángel Yunes Linares como nuevo militante de su partido sino que “le dio el ‘espaldarazo’ en su aspiración hacia la gubernatura en el año 2010” e incluso “recordó que a Yunes Linares lo ha reconocido el propio presidente de la república Felipe Calderón Hinojosa” (Imagen, 16/6/08, pág. 3ª).
No ha sido ninguna novedad. Era algo ya esperado. Inclusive, embozadamente el ex dirigente estatal del PRI había estado actuando atrás de la dirigencia estatal blanquiazul
¿Por qué digo que la dirigencia estatal del PRI debiera agradecerle por ello a la del PAN? Porque ya mostró el juego que trae, ya enseñó –ya nos enseñó– la carta “fuerte” que tiene, la puso sobre la mesa… política y la abrió, la destapó y hasta presume que con ella va a ganar la partida, el juego.
Este señor “Pipo” no aprende de política ni del juego político ni aprendió ni va a aprender. Menos de estrategias, si es que algún día las ha tenido. Ya nos dijo, nos mostró el domingo qué juego trae. ¿Esa es su mejor carta? Ya vemos que sí, que el panismo en Veracruz no tiene carta mayor, no tiene jugada mejor. ¿Un solo as? Que mi amigo “Pepe” Yunes tome nota.
Ser gobernador creo que es la mayor aspiración de su vida del licenciado Yunes Linares. Es totalmente válido y está en todo su derecho en su pretensión. Es más, como veracruzano hay que darle la bienvenida aunque sea muy anticipadamente y desearle la mejor de las suertes. Incluso, a la distancia, se puede afirmar ya que su participación será importante y trascendente porque sin duda alguna ayudará a validar el resultado de la elección si es que, como afirmó “El Pipo”, tiene “palabra” y no se “raja”.
¿Por qué soy de la opinión que la dirigencia estatal de mi partido debiera estar agradecida y hacerle un reconocimiento a la del PAN? Porque el panismo muestra que tiene una sola carta a la que le va a apostar todo y que no tiene opciones. Y porque resulta que esa carta es bien conocida por todos en el estado: el mismo priismo veracruzano ya lo derrotó estrepitosamente cuando ocupó por segunda vez la presidencia del CDE del tricolor. Lo va a volver a derrotar.
Reconozco el valor del licenciado Yunes Linares para pretender presentarse en las elecciones del 2010, y se lo reconozco porque él mejor que nadie sabe que como secretario de Gobierno, al confundir –a mi juicio– firmeza para gobernar con autoritarismo, agravió, lastimó, persiguió y causó daño a muchos veracruzanos, de todos los sectores, de todos los niveles. Y no lo olvidan.
El sector más cercano a mí –porque es al que pertenezco por derecho propio, porque es con el que más interactúo– es el de la prensa. El licenciado Yunes Linares despojó de la licencia que como notario público tenía el entonces propietario y director de Política, de Xalapa, y del Diario del Sur, de Acayucan, Ángel Leodegario “Yayo” Gutiérrez Castellanos, porque no toleró las críticas que en esos medios se hacían al gobierno de Patricio Chirinos.
De refilón padeció las consecuencias Joaquín Rosas Garcés, hoy columnista del Diario de Xalapa y director general del periódico en línea www.alcalorpolitico.com, al igual que Lupita López Espinosa, entonces reportera de Política y corresponsal de La Jornada, quien optó por retirarse de los actos oficiales porque no había ocasión en que el entonces secretario general de Gobierno no le reclamara airado alguna pregunta o alguna información al grado que ella siempre terminaba llorando de impotencia.
Rosa María Hernández Espejo, hoy subdirectora de AZ Veracruz, me platicó, mientras hacíamos una Maestría en Comunicación, que los concesionarios de la radiodifusora XEU de Veracruz la corrieron porque como directora de noticiarios pasó al aire la información de una reportera, sobre una situación anómala en una colonia del puerto, lo que no le gustó al licenciado Yunes Linares y exigió su cese… y se lo concedieron.
Carlos Jesús Rodríguez, hoy columnista de Imagen y director del periódico online www.gobernantes.com también me platicó algún día cómo, a disgusto por la información que publicaba en el entonces diario Sur de Veracruz, la intolerancia de entonces le envió a dañar con ácido un coche nuevecito que acababa de comprar.
Raymundo Jiménez García, respetado columnista y amigo, hoy en Imagen de Veracruz, sufría a diario las consecuencias de no plegarse a ninguna línea y de manejarse de manera independiente como periodista. Por las noches, le estrellaban con piedras los cristales de su casa, le ponchaban las llantas de su coche, le quebraban la antena, se lo rayaban, le hablaban por las noches por teléfono para amenazarlo a él y a su familia, hasta que fue denunciado penalmente en la Procuraduría de Justicia por negarse a revelarle al secretario y revelar quién le había filtrado una información de la Secretaría de Finanzas. No sé si la averiguación sigue abierta.
Nombres y casos hay más –Julio Fentanes, entonces corresponsal de Reforma y a quien al final mejor cooptó y se lo llevó a trabajar con él al CDE del PRI; José Pablo Robles Martínez, Luis Velázquez Rivera, Oscar Rodríguez Hernández, etcétera– pero bastan unas muestras que ilustran con qué ánimo muchos veracruzanos reciben a la mejor carta del panismo y con qué ánimo lo van a esperar para las elecciones de 2010.
“Estoy seguro de que hay nerviosismo…” dijo “El Pipo” sobre el destape oficial del licenciado Yunes Linares como precandidato –y casi seguro candidato– de su partido a la gubernatura. Yo sé que sí, que sí hay nerviosismo… pero por el temor de que en una eventualidad el hoy funcionario federal pudiera volver al poder en el estado, pues ya saben los veracruzanos cómo se las gasta.
El diputado Vázquez Cuevas, hablando en términos futbolísticos, dijo el domingo que “A partir de ahora Yunes Linares jugará una de las posiciones más importantes, como es el de anotador (me imagino que quiso decir delantero) rumbo a los comicios del año 2010”. ¿Y qué no piensa que el equipo contrario, sabiendo ya quien será el delantero y conociendo bien su estilo de juego rudo, le hará –hablando también futbolísticamente– la debida marcación? ¿Qué piensa que la oncena contraria estará ciega o coja como para dejarlo que se vaya solo y derecho a su portería? ¿Qué no piensa que hay tácticas de juego y una de ellas es anular al contrario hasta hacerlo pasar casi inadvertido? ¿Qué no leerá notas o crónicas deportivas donde a veces se dice, al término de un partido, que el goleador del que se esperaba todo estuvo con la “pólvora mojada”? ¿Por qué reduce a su estrella a una condición de 9, de sólo anotador como Jared Borgetti y no lo ubicó como un 10 natural, un creativo como Pelé, Maradona o ya de perdido Cuauhtémoc Blanco?
“Pepe” Yunes y el equipo priista tendrán suficiente tiempo para hacer su planteamiento de juego con el que van a ganar la contienda de 2010. Y en parte, se lo tienen que agradecer a “El Pipo”.
(La última vez que platiqué con el licenciado Yunes Linares bajaba él con la maestra Elba Esther Gordillo de la oficina privada del dirigente nacional del PRI Roberto Madrazo Pintado en la Ciudad de México. Nos topamos a la entrada del edificio y me saludo amistoso y respetuoso y me dijo, ante la presencia de otras personas, que yo era lo único verdaderamente valioso que tenía y había en la dirigencia estatal del PRI de Adolfo Mota. Le agradecí sus conceptos. Habrá que ver qué piensa en adelante. Hoy, su decisión lo ha llevado a la trinchera opuesta. El próximo año y en 2010 priistas y panistas, sobre todo, nos vamos a dar hasta con la cubeta. Él y su partido van a hacer el intento de ganar y nosotros a tratar de impedírselo, a toda costa, al precio que sea. Habrá lastimados, descalabrados, en una batalla que será sin cuartel, donde ya esperamos que la Presidencia de la República, el Gobierno federal, vendrá con todo, sobre todo con todo el dinero –ahora “desaparecido”– de los excedentes de los precios del petróleo. Pero son ellos o nosotros. Seremos nosotros. Vamos a ganar. De todos modos, le deseamos suerte, y creo que mientras llega la gran fecha debiéramos, para y por el bien de Veracruz, mantener guardadas las cubetas. Ya habrá tiempo de usarlas… y de abollarlas).
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